La importancia de saber cuál es tu tipo de piel


 

Antes de siquiera elegir una base de maquillaje, un protector solar o una crema hidratante, lo primero que debes hacer es conocer cuál es tu tipo de piel. Puede que no lo parezca, pero en la actualidad son muchas las personas que desconocen que existen muy diferentes tipos de piel. Asimismo, no saben las consecuencias que pueden surgir al no usar productos adecuados para las necesidades de la dermis.

Si eres de esas personas que apenas descubren que en realidad existen muchos tipos de piel variados y que debes elegir todos tus productos acordes a tu cutis, entonces este post es para ti. Nos encargaremos de darte toda la información básica que necesitas para empezar a conocer tu piel y tus necesidades a fondo, lo que te llevará a desarrollar una rutina de cuidado saludable y que se adaptará a todas tus necesidades.

Por qué deberías saber cuál es tu tipo de piel

Ahora, antes de adentrarnos en lo que debes saber para empezar a cuidar de tu dermis, primero es necesario asegurarnos de que entiendas la importancia de conocer tu tipo de piel a fondo. Como ya mencionamos, lo principal es que, para poder elegir cualquier tipo de producto, primero debes saber cómo es tu dermis y cuáles son sus necesidades.

Se debe a que esto no solo ayudará a obtener resultados más visibles y rápidos. También puede ayudarte a evitar reacciones que puedan resultar molestas o incluso antiestéticas. Algunas de ellas pueden ser la aparición de acné, una generación excesiva de grasa en la piel, sequedad e incluso irritación. Por lo tanto, conocer tu tipo de piel a la hora de obtener nuevos productos te ayudará a combatir los aspectos negativos y potenciar los positivos de manera adecuada.



Tipos de piel y cómo saber cuál es la tuya

Ahora que ya sabes por qué es necesario conocer tu tipo de piel, es momento de hablar de las categorías que existen y cuáles son sus características, para que así puedas buscar los indicios en tu propia dermis.

Piel normal

La piel normal, sin duda alguna, es una de las más sencillas de manejar. Podrás identificarla ya que no presenta problemas con producción de grasa (tu piel no tiende a verse brillante ni sentirse aceitosa); no suele presentar problemas de acné, poros largos y tampoco se seca con facilidad. Por otro lado, siempre asegúrate de usar productos recetados para este tipo de piel, lo que te ayudará a evitar alteraciones.

Piel seca

Este tipo de piel se caracteriza porque facilita la aparición de arrugas y poros abiertos. Además, la irritación y la sensación de piel tirante es muy común. Para este tipo de piel, se recomienda en especial uso de hidratantes y productos de efectos suaves.

Piel grasa



Una de las grandes características de la piel grasa es que provoca una excesiva producción de aceite, sobre todo en la zona T y en las mejillas. Suele ser propensa a la aparición de acné, puntos negros y poros grandes. Para contrarrestarlo es necesario usar productos que ayuden a controlar la producción de aceite, además de llevar un cuidado diario y minucioso.

Piel mixta

La piel mixta es de los tipos de piel que podemos llamar únicos. Tiene una combinación de la piel grasa y seca en zonas variadas del rostro. Lo más común es que la nariz y frente sean grasas, mientras que la piel alrededor de las mejillas y los ojos sean secas. Requiere de un cuidado especial, con limpieza constante en las zonas grasas e hidratación únicamente en las partes secas.

¿Ya sabes qué debes hacer para cuidar tu tipo de piel?

Sabemos que identificar los tipos de piel a veces no es muy sencillo. Después de todo, el cutis de todas las personas es único y con necesidades diferentes. Nuestra recomendación: prueba productos que se adapten a tu tipo de piel hasta que encuentres aquel que da los mejores resultados. Puede tomar algo de tiempo, pera valdrá la pena.

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